Materiales que doman el brillo
Pinturas con acabado mate sedoso, telas translúcidas y mobiliario de tonos claros ayudan a repartir la luz sin picos de luminancia. Incorporar superficies con reflectancias medias evita que la claridad se pierda o resulte molesta. Un espejo bien ubicado multiplica profundidad sin deslumbrar. El objetivo es lograr una iluminación uniforme, amable con la vista, donde detalles y texturas se lean cómodamente, disminuyendo tensión ocular y aumentando la percepción de amplitud en espacios pequeños.